Regreso a la supresión de los derechos políticos y la celebración de un proceso comicial tutelado por la ANC.

Afrontémoslo: El Estado Social y Democrático de Derecho y Justicia descrita en nuestra Constitución está secuestrada y siendo distorsionada por la ilegítima Asamblea Nacional Constituyente que pretende suprimir los derechos políticos de los venezolanos, solamente basta con observar la disputa en el control de la junta directiva del Poder Legislativo, la compra y venta de curules, como también las contradicciones muy notables que se desarrollan afuera y adentro del hemiciclo. La mayoría de los venezolanos a pesar de que vivimos a diario con un sinfín de problemas de presupuesto que afecta nuestro “buen vivir”, muchos de nosotros prestamos atención con mucha preocupación en el cómo se disuelve progresivamente la única alternativa de recuperación de la democracia, esa instancia parlamentaria que nos permitirá lograr una emancipación en nuestra condición de sujetos sociales que luchamos para no estar inmersos en los programas clientelares y métodos de chantaje que promueve los que actualmente gobiernan ilegítimamente nuestro país.

Esta instancia, ilegitima de origen, tiene como objetivo de enterrar la tan golpeada democracia participativa y protagónica para adecuar un ordenamiento jurídico que responda a sus oscuros intereses, y así darle legitimidad a un proceso involución en lugar de evolucionar, que decididamente viola todos los principios democráticos y derechos de participación política.

Por esta razón su título es: “La democracia Involuciona” puesto que los últimos comicios realizados por el CNE, bajo la tutela de la Asamblea Nacional Constituyente han demostrado un evidente deterioro del sistema democrático electoral venezolano por consiguiente, un proceso electoral autentico y democrático contribuye a la consolidación de la paz y la estabilidad institucional pero justamente esto no ha sucedido porque el derecho a sufragar no se puede ejercer aisladamente teniendo a una población sumergida a la discriminación, al miedo, a la persecución y las prácticas clientelares.

Se avecina un proceso electoral viciado y, como tal, es vital para la defensa de la democracia asumir como practica el principio de la conciencia ciudadana, de verdaderos venezolanos, con la conciencia necesaria para despertar, y poner en práctica los derechos y deberes contemplados en nuestra Constitución, que nos acceda a la oportunidad que tenemos por gracia al legado de nuestros libertadores; otros, por la evolución constate que fue detenida durante estos últimos 8 años. Es necesario ese ciudadano común  conozca los deberes y derechos individuales y colectivos, la consecuencia de ejercerlos o no. En tal sentido nos corresponde hacer un gran esfuerzo para que la ciudadanía piense en lo esencial de la libertad y no en lo superficial de las políticas clientelares del régimen Madurista plantea.

El derecho al sufragio no lo garantiza un cambio de autoridades y menos removiendo las mafias enquistadas en el CNE. Se garantiza en la medida que los ciudadanos asuman su deber protagónico en la participación ciudadana y en la lucha para que la ejecución de las etapas del cronograma electoral se ejecute de manera trasparente, fiable y justa. Esto solamente se concreta en la construcción de una plataforma unitaria e incluyente, consciente del gran reto que ha de alcanzar en la superación de viejas prácticas y las que actualmente gobiernan ilegalmente nuestra nación.

Si lográramos llegar a cristalizar con el apoyo unánime de todos los venezolanos y de los que hoy se oponen a Maduro deben considerar estás condiciones para ir a un escenario electoral de unos comicios simultáneos (Presidenciales – Asamblea Nacional):

1. Libertad a todos los presos políticos civiles y militares.

2. Desmantelamiento de la red de funcionarios electorales miembros del PSUV y FFM de los organismos subalternos del CNE.

4. Permitir la libre asociación y facilitar la validación de nuevas organizaciones con fines políticos.

5. Restitución de los derechos políticos  a los ciudadanos  que arbitrariamente e ilegalmente están en la condición de inhabilitados.

6. Cumplimiento del reglamento especial de la LOPRE y de las etapas del cronograma electoral.

7. Acompañamiento en todas las etapas del cronograma de las misiones técnicas de observación electoral de la ONU, OEA, UNIORE, UE y expertos electorales.

8. Condiciones de igualdad en todos los medios de comunicación del estado.

9. Prohibición del uso de propiedades del estado para fines electorales (trasportes, edificaciones, entre otras).

10. Permitir la participación de la sociedad civil en la conformación, captación y proceso de capacitación del personal técnico, logístico y operativo en las mesas electorales.

11. Depuración y Actualización del Registro Electoral (RE).

12. Garantías para que los venezolanos en el exterior puedan ejercer su derecho al sufragio, sin trabas burocráticas.

13. Redefinición de las funciones de las CEOFANB o el “Plan República”.

14. Restablecimiento de la representación proporcional de las minorías.

15. Intervención de los organismos de seguridad Sebin, DIGCIM, FAES y PNB por la CIDH y Comisión de los DDHH de la ONU.

16. Neutralización y desarme de los grupos paramilitares y guerrilleros que incursionan en los estados fronterizos.

Debemos insistir y recalcar nuestros valores patrios, democrática institucionalista, y al compromiso con Venezuela, hay que seguir fomentando a nuestra gente el deber exigir y luchar por condiciones de vida más justa y solo de esa manera lograremos rescatar a Venezuela de la oscuridad y qué mire al futuro con mayor esperanza.

Jimmy Pérez

Twitter @jimmyuc7 | Jimmyucv7@gmail.com

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