Este caso ha sido interesante para muchos estudiosos y políticos durante los últimos años, llegando a formar parte de campañas políticas en todo el continente. Veamos las razones de esto: comencemos por describir breve y sencillamente lo que sucede en Venezuela.

El Chavismo llegó al poder en el año 98, luego de ganar unas elecciones en las que hubo una abstención considerable. Chávez asume en el 99, y ese mismo año comienzan los cambios en el Estado venezolano. Una reforma constitucional que le otorga más poder, la sumisión de una oposición absolutamente derrotada y la complicidad de personajes muy influyentes en Venezuela le dieron carta libre para poco a poco construir su paraíso criminal.

Los conflictos públicos comienzan en 2002, cuando militares y miembros de la oposición derrocan a Chávez e instalan un gobierno de transición, de los más corto de la historia porque Chávez vuelve al poder casi 48 horas después. Luego nos enteramos que todo fue una jugarreta del Chavismo para capturar insurgentes y desarticular a la oposición. Ese mismo año, el sector petrolero se revela. Se organiza una huelga general, conocida como el paro petrolero 2002-2003.

Recuerdo con claridad las filas interminables para surtir gasolina y la escasez de gas doméstico que nos obligó a cocinar durante semanas a leña; también recuerdo a un enfurecido y demagogo Chávez removiendo de sus cargos y ordenando los arrestos de los directivos de PDVSA, la estatal petrolera de la que hoy solo quedan ruinas. La cosa no queda ahí, pues en 2007 se promulga la ley de Responsabilidad Social de Radio y Televisión (RESORTE), que regula y censura a los medios de comunicación para impedir que se informe a la ciudadanía. Ese mismo año se decreta el cierre de RCTV, una de las televisoras más longevas del país. Esto desencadenó fuertes protestas, en todo el país.

Así fue mientras Chávez se mantuvo en el poder; por desgracia en 2012 (aunque nos dicen que fue en 2013) se murió sin pagar sus crímenes, y le heredó su reino de abusos y destrucción a su Canciller, su hombre de confianza, Nicolás Maduro. El personaje que representa Maduro, porque es un personaje, está construido como una persona tosca, sin estudios y sin conocimientos políticos. Pero el mejor canciller del Chavismo, no es nada de eso.

Formado en Cuba, por la revolución Castrista, fue escogido en los 80 por los jerarcas del actual chavismo para infiltrar el sindicato de Metro, la empresa de subterráneos de Caracas. Su relación con Cilia Flores, una de las principales mujeres del Chavismo, dio como resultado una pareja poderosísima dentro de esta transnacional organización. Luego tocaré ese tema.

Maduro asume como presidente interino en 2013 y luego resulta electo para el período 2013-2018 (Chávez había sido reelecto para el período 2012-2017, pero se murió). Estos casi 7 años de maduro en el poder se han caracterizado por las protestas intermitentes. Siendo en 2013, 2015, 2017 y 2019 las más intensas.

Recién en 2017 la comunidad internacional consideró una ruptura en el orden constitucional de Venezuela, pero muchos venían denunciando la dictadura desde los primeros años de Chávez. Las protestas contra maduro han sido intensas. Con resultados horribles que van desde la detención y tortura de los manifestantes, hasta asesinatos por represión en las calles de todo el país.

Ahora, es común para los venezolanos encontrarse con varias preguntas referente a la crisis que vivimos. Veamos si les puedo dar respuesta a algunas:

1. Pero Chávez no era malo, ¿es Maduro el que la cagó? No, señores. Chávez fue el principal líder del Chavismo que, desde el intento de golpe de estado de 1992, Chávez solo supo destruir.

En las manos de Chávez quedó la sangre de Franklin Brito, la del fiscal Anderson, fue responsable del secuestro de la jueza Afiuni, del comisario Simonovis y del general Vivas; ya mencioné a los directivos de PDVSA, le arrebató a Sofía Ímber su museo de arte contemporáneo, que alguna vez fue de los más importantes de Latinoamérica.

2. Si a Maduro no lo quieren, ¿Por qué no lo sacan [del poder]? En Venezuela no hay estado de derecho, no hay separación de poderes, no hay garantías constitucionales y el régimen posee el monopolio de las armas, también existen mecanismos de control social que impiden que las personas se expresan por medios convencionales, las manifestaciones y protestas están criminalizadas.

3. ¿Y Juan Guaidó qué ha hecho? Nada. Cómo muchos de los actores de la oposición que son de izquierda, meros cómplices del Chavismo. Son lo que yo llamo «oposición a la cubana», un invento del propio régimen para mantenerse en el poder.

4. ¿Sirven los procesos de diálogo con el Chavismo? No, no sirven. Hablamos de una mafia, una organización criminal transnacional.

5. ¿Es Venezuela una dictadura como cualquier otra? Nuevamente no. La dictadura de Venezuela se sirve directamente de pasos oscuros que financia cada una de sus movidas, todas las instituciones venezolanas están manchadas.

6. ¿Por qué no ser organizan los venezolanos, siendo millones de personas, para derrocar a Maduro? A lo largo de 22 años han surgido muchos movimientos cuya meta es la derrota del Chavismo, entendiendo al Chavismo como una organización criminal.

Víctor Márquez Cassinese

Centro Thatcher no se hace responsable por los comentarios y/ opiniones emitidos, plasmados o escritos por nuestros colaboradores. Tampoco se identifica necesariamente con lo publicado en letra y autoría de los mismos.